Más allá del robo de motos, una constante que parece no interesar a las autoridades, se suceden los hechos delictivos en casas particulares y comercios.
No es ninguna novedad que Junín es tierra propicia para los delincuentes dedicados al robo de motos. Cada día se conoce un nuevo hecho y a pesar de las cámaras que se supone funcionan por toda la ciudad, casi nunca se recupera alguna.
Pero ahora la preocupación de los vecinos va más allá: se multiplican los hechos delictivos ocurridos en viviendas y comercios.
El viernes tuvo lugar un intento frustrado de robo en una despensa ubicada en las inmediaciones de avenida Pastor Bauman y Falucho. El episodio ocurrió alrededor de las 18:30, cuando un hombre ingresó -con intenciones de robo- al comercio donde se encontraba trabajando una pareja. La reacción inesperada del propietario hizo que sus intenciones se frustraran.
Lejos de acceder a las exigencias del delincuente, el comerciante decidió enfrentarlo. Entre ambos se produjo un forcejeo que terminó cuando el sospechoso escapó del lugar a la carrera, sin lograr concretar el ilícito. La situación generó momentos de tensión y preocupación entre los vecinos del sector, quienes alertaron a las autoridades. Minutos más tarde arribaron efectivos del Comando de Patrullas y una ambulancia del SAME.
Este nuevo hecho pone de relieve el tema de la recaudación municipal por la Tasa de Seguridad: números que nunca fueron difundidos por el gobierno de los cuñados ni exigidos por la oposición local. Mientras se engrosan las cuentas de los dos intendentes, es escasa la inversión que realizan con esos fondos que los vecinos aportan obligatoriamente cada mes a través de la boleta de energía eléctrica.


