Vialidad Nacional informó que la finalización será incorporada a la futura concesión de la Ruta 8 y financiada mediante sistema de peajes. Otro tema que las autoridades municipales de Junín, tan cercanas al Gobierno nacional, no gestionan.
Vialidad Nacional informó que la finalización de las obras pendientes sobre la Ruta 7, entre Junín y Luján, será incorporada a la futura concesión de la Ruta 8 y financiada mediante el sistema de peajes, por lo que su ejecución dependerá de la viabilidad económica del esquema concesionado.
Dicho de otro modo, este sueño de ver culminada la autopista, no tiene fecha de concreción. Es más, parece estar más lejos de lo que se pensaba.
Es que el gobierno nacional no tiene interés en la obra pública, que considera un gasto. Y la posterga a futuro (como todas las demás), supeditada a las ganancias que pueda obtener la empresa que resulte concesionaria del peaje a instalar. Muy lejano todo.
Este tema no mereció la consideración del gobierno municipal de Junín, a cargo de los cuñados, a pesar de la excelente relación que mantienen con el Gobierno nacional y en especial, con el jefe de Gabinete. Pero parece no resultar una cuestión digna de mención en los encuentros mantenidos.
MAL ESTADO
El mal estado de las rutas nacionales que atraviesan la provincia de Buenos Aires y que de acuerdo con diversos estudios llegan al 65% de la traza, llevó a que un grupo de empresarios bonaerenses presentara un informe técnico ante las máximas autoridades de Vialidad Nacional para reclamar un plan de obras urgente.
Durante el encuentro, la Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense reclamó por la falta de obras en rutas como la 5, 7, 188 y 33, mientras que el organismo nacional informó que, ante la falta de financiamiento público, las intervenciones previstas estarán enfocadas principalmente en tareas de mantenimiento. Es decir, las obras de mayor envergadura dependerán de futuros esquemas de concesión y de inversión privada.
Durante el encuentro, la entidad entregó un informe que advierte sobre el estado de las rutas nacionales que atraviesan el noroeste bonaerense y su impacto sobre 24 localidades y más de 890.000 habitantes. Según el documento, esos corredores son estratégicos para la producción agroindustrial, el transporte de cargas, la actividad comercial y la conectividad regional, además de ser utilizados diariamente por miles de camiones que trasladan cereales, ganado, insumos agropecuarios y mercaderías, así como por el tránsito vinculado al desarrollo de Vaca Muerta.
Entre los corredores analizados, la Ruta Nacional 5 fue señalada como una de las principales prioridades. El informe indica que por esa vía circulan alrededor de 1.200 camiones por día y que registra más de 50 víctimas fatales al año, por lo que la Federación insistió en la necesidad de completar su transformación en autovía.
El estudio también advierte sobre el deterioro estructural de la red vial, atribuido tanto al incremento sostenido del tránsito pesado como al ascenso del nivel freático, un fenómeno que, según la entidad, acelera el deterioro de pavimentos, banquinas, puentes y alcantarillas.


