Diez años demoró en inaugurar la terminal de ómnibus el intendente (de licencia). Pero en unos meses, el cuñado socio en ejercicio tiró una parte, inauguró una franquicia de la marca yanki y vendrán nuevas marcas foráneas para conformar un shopping, todo lo cual redujo la estación a su mínima expresión.
“En el marco de un concurrido acto oficial, McDonald’s desembarcó formalmente en Junín con un establecimiento estratégico en la renovada terminal de ómnibus, que funcionará como antesala del futuro Shopping Aló”.
Así se resumía oficialmente la excitada inauguración que presidieron los intendentes de Junín, los cuñados Pablo Petrecca (de licencia) y Juan Fiorini (en ejercicio), enloquecidos con la instalación de la franquicia yanki y la próxima llegada de otras marcas, que se instalarán en un gran “shopping” que se está terminando de construir y para lo cual ya fue derribada parte de la terminal de ómnibus inaugurada el año pasado, tras DIEZ AÑOS de obra de la mano del intendente que se fue al Senado provincial.
Con tanto negocio, hay algo que quedó en un segundo plano: la terminal prácticamente quedó reducida a un parador de micros. Porque no es lo importante para el gobierno de los cuñados, nunca lo fue.


