Una avalancha de placa arrasó a un grupo de siete montañistas que ascendían hacia la cumbre de Los Tres Hermanos, en la zona del Hotel Portillo, a metros del límite con Mendoza, el sábado 17 de octubre. El desprendimiento se produjo alrededor de las 14:45 y arrastró a los alpinistas hasta las aguas heladas de la Laguna del Inca, donde se contabilizaron cuatro fallecidos y una persona que sigue desaparecida.
Según el Servicio Nacional de Prevención de Desastres (Senapred), la avalancha se originó cuando una capa compacta de nieve se desprendió de una capa inferior más débil, fenómeno típico de las avalanchas de placa. Este tipo de desprendimientos pueden desencadenarse por la carga de nieve fresca, cambios bruscos de temperatura o el paso de personas, factores que se intensifican en primavera por los ciclos de deshielo y congelamiento que vuelven inestable el manto nival.
El grupo, compuesto por siete personas, se encontraba a la altura de la península de la laguna cuando la masa de nieve los sorprendió y los arrastró hacia el agua. La rápida respuesta de las autoridades incluyó la intervención de Carabineros de la Prefectura Aconcagua, bomberos de Los Andes, personal del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) y un helicóptero de la Prefectura Aérea. Tres ambulancias – dos básicas y una avanzada – fueron desplegadas, y el Estadio Municipal de Los Andes se habilitó para recibir el helicóptero del Hotel Portillo.
El delegado presidencial informó que el dueño del Hotel Portillo había advertido previamente a los turistas que no ingresaran al sector donde ocurrió el alud, aunque las autoridades no confirmaron el contenido exacto de esa advertencia ni si existían alertas oficiales vigentes al momento del accidente.
Portillo se ubica en la cordillera de los Andes, sobre la ruta internacional que une Chile con Mendoza por el Paso Cristo Redentor, a unos 2.900 metros de altura. Es uno de los centros de esquí más antiguos de Sudamérica y fue sede del Campeonato Mundial de Esquí Alpino de 1966, el primero disputado en el hemisferio sur. La Laguna del Inca, junto al hotel y a la ruta, es una de las imágenes más reconocidas de la zona y un punto de paso habitual para turistas y andinistas. Sus aguas, de origen glaciar, mantienen una temperatura muy baja incluso en primavera, lo que agrava cualquier caída o inmersión.
Las avalanchas son un riesgo conocido en esta franja de la cordillera. Las autoridades locales reiteraron la importancia de respetar las advertencias y de contar con información actualizada sobre las condiciones de nieve antes de emprender actividades de montaña.


