Sin saber a ciencia cierta dónde estará su futuro después de coquetear con cuanta fuerza política le ofrezca algo, ahora trascendió que Pablo Petrecca no renunciará a su cargo de intendente en diciembre, para asumir como senador provincial: pedirá licencia, por las dudas.
Después de tantas idas y vueltas, parecía que el vicepresidente del PRO había encontrado un espacio que le daba el lugar que él creía merecer: primero de la lista de candidatos a senadores provinciales. Por eso, se alió con gente impensada, como el exkirchnerista Florencio Randazzo. Cabe destacar que no fueron muchas las fotos, prefirió perfil bajo, y de hecho nunca colaboró en la campaña de octubre para el espacio Somos, que lo había catapultado a la Legislatura bonaerense.
Mientras, no dejó de desparramar flores para el lado del oficialismo nacional, por la obra del bajo nivel de Rivadavia -que se auto-adjudicó- y luego asistiendo a la asunción del sí renunciante a diputado para convertirse en ministro del Interior, Diego Santilli, un viejo conocido suyo.
El mismo intendente que había dicho que con dos mandatos en un municipio era suficiente y no iba a postularse, en el 2023 borró con el codo lo pronunciado y se lanzó para perpetuarse en el cargo. Le había salido mal la jugada inicial: había apostado a Rodríguez Larreta, que no figuró, y entonces quedó a la deriva. Por eso, la jugada que había planeado de ganar las elecciones para ser electo y dejar de inmediato a su cuñado en el cargo, quedó desarticulado y debió esperar hasta los comicios del 2025 para hacerlo efectivo.
Porque recordemos: su cuñado Juan Fiorini era concejal, tenía mandato por dos años más, pero renunció… para volver a ser candidato. En primer lugar de la lista en la que se elegía intendente, por eso se transformaba en su reemplazo natural.
Ahora, se ve que Petrecca no tiene claro su futuro. Se va al Senado, pero no renuncia: pide licencia como intendente, para tener un lugar al que volver si algo no funciona bien.
¿Se habrá dado cuenta que en el Senado será uno más y no la figura estrella de inauguraciones (más ajenas que propias) en la ciudad? ¿No soportará no ser el centro de los flashes? ¿O le vino una oleada de desconfianza hacia su propio poder político, tras los cachetazos de las últimas elecciones locales?
Habrá que ver… mientras tanto, se aprovecha de un pueblo escaso de memoria respecto a su palabra y al voto de confianza que se le dio. Ya traicionó a quienes lo eligieron intendente, ahora ¿también defraudará a quienes lo nombraron senador?


