Gerardo Cabail, médico veterinario y exconcejal de Bragado, dio cuenta de un panorama alarmante para toda la región. “El río Salado y todas las napas de agua están contaminadas”, aseveró.
Gerardo Cabail es médico veterinario y fue concejal en Bragado, y mostró su preocupación en torno a la contaminación producida por los agroquímicos, arrojados sin control alguno por parte de los municipios. “Nos están envenenando”, dijo en diálogo con “Bienvenidos al tren”, de SOMOS RADIO 105.3 FM, y aseguró que “el río Salado y todas las napas de agua de la región están contaminadas”.
“Hay una cuestión de poder económico financiero, en este sistema productivo agroindustrial que está agotado, este sistema extractivo y contaminante que conocemos en toda la pampa húmeda, impulsado por las grandes compañías. Esta relación corporativa de poder va más allá de los gobiernos”, señaló.
En este marco, el especialista contó que “en lo que hace la pulverización de los campos –microgotas de veneno, de agrotóxicos- que se esparcen desde un avión o una máquina terrestre, una de las deficiencias es quién hace los controles de estos procedimientos”.
“En Buenos Aires hay una ley provincial de medio ambiente, por la cual los aeroaplicadores deberían tener una distancia mínima de 2 kilómetros del perímetro urbano de la ciudad. Pero la legislación no dice nada con respecto a la aplicación terrestre, y en esto cada ciudad es la que, a través de ordenanzas, establece los metros. Tampoco se sabe si se toman los 2000 metros desde la plaza principal de Junín o la avenida de Circunvalación”, detalló.
Cabail observó: “Si no hay un Estado presente con tecnología y gente capacitada, ¿cómo se controla que el avión respeta esta distancia? Entramos en una zona gris, que está armada para que sea bien gris y mientras tanto, la gente se envenena. Nos están envenenando”.
Además, profundizó en el tema de las consecuencias: “Junín y Bragado son vecinos por el río Salado, el único que cruza la provincia de Buenos Aires, y recibe desechos de todo tipo, sin tratamiento. La cantidad de materia orgánica es impresionante y si se toman muestras de agua y de las napas, todas están contaminadas con agroquímicos”, alertó finalmente.



