Un informe del CEPA revela que, si el INDEC utilizara una metodología de consumo actualizada, la inflación de febrero habría sido superior al 2,9% oficial.
La inflación de febrero de 2026 se ubicó en el 2,9%, repitiendo la cifra de enero y acumulando un 5,9% en el primer bimestre del año. Si bien el Gobierno nacional busca consolidar una senda de desaceleración, un análisis detallado del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advierte que estas cifras podrían estar subestimando el impacto real del costo de vida debido al uso de ponderadores de consumo que tienen más de 20 años de antigüedad.
El “IPC Caputo” vs. el IPC Real
El punto central del informe crítico radica en que el INDEC continúa midiendo la inflación con la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2004/05, en lugar de implementar la de 2017/18, como estaba previsto. Esta demora metodológica favorece estadísticamente la gestión actual por una razón sencilla: los servicios públicos, el transporte y las comunicaciones pesan mucho más en el presupuesto actual de las familias que hace dos décadas.
- Impacto en febrero: Con los ponderadores actualizados, la inflación de febrero habría sido del 3,0%.
- La brecha acumulada: Bajo la gestión de La Libertad Avanza (desde diciembre de 2023), la inflación oficial acumulada es del 280,5%, pero con el cálculo actualizado trepa al 324,4%, una diferencia de 43,9 puntos porcentuales que el informe denomina “inflación bajo la alfombra”.
Los servicios empujan, el consumo se desploma
El rubro que lideró los aumentos en febrero fue Vivienda, agua, electricidad y gas, con un salto del 6,8%. Este incremento está directamente vinculado a la quita de subsidios tarifarios, un factor que golpea con más fuerza en la medición actualizada de CEPA, donde este rubro tiene un peso del 14,5% frente al 9,4% de la medición oficial antigua.
Por otro lado, el rubro Alimentos y Bebidas promedió un 3,3%, impulsado principalmente por la carne vacuna (con subas de hasta el 10,2% en el pollo entero y más del 8% en cortes como paleta y nalga). Estas subas fueron parcialmente compensadas por la caída en los precios de frutas y verduras, pero sobre todo por un consumo que no repunta y salarios que encuentran un techo en las paritarias.
Salarios y Jubilaciones: los grandes perdedores
El informe del CEPA es lapidario respecto al poder adquisitivo. Al cruzar los salarios con la inflación real (IPC Nuevo):
- Salarios registrados: Pierden un 16,5% de poder de compra desde la asunción de Milei, más del doble del 7,1% que sugiere la medición oficial.
- Jubilaciones mínimas: La pérdida real alcanza el 12% con la medición actualizada, frente al 3,2% que reporta el índice oficial.
Lo que viene en marzo
Para el mes en curso, el panorama no es alentador. El CEPA anticipa nuevos focos de tensión inflacionaria:
- Combustibles: El conflicto en Medio Oriente y el aumento del petróleo Brent presionarán los precios en el surtidor.
- Efecto Educación: Por la estacionalidad del inicio de clases, se esperan incrementos sensibles en este rubro.
- Tarifas: Continuará la quita progresiva de subsidios en luz y gas, sumado a un aumento del 4% en el servicio de agua.
En definitiva, el informe concluye que la estabilización de los precios en torno al 3% mensual se sostiene sobre una estructura de medición obsoleta que no refleja que los argentinos hoy gastan mucho más en luz, gas y transporte que en el año 2004.


