En diálogo con “Somos La Mañana” Hugo Astrada, Ex Combatiente de Malvinas, dijo: “Este día es especial para nosotros, escuchar la Marcha de Malvinas o el Himno Nacional nos pone la piel de gallina más en esta fecha, para nosotros el 2 de abril es todo el año, llega esta fecha y lamentablemente no pudimos hacer la vigilia como hacemos año tras año en la plaza, pero de todas maneras con el centro de veteranos de guerra de Junín, somos 29 excombatientes que estamos reconocidos y el Gobierno Local hizo algo virtual, duro media hora. Nosotros nos quedamos en nuestras casas, y le pedimos a la gente que haga lo mismo.”
Agregó: “Cada uno de los 29 ex combatientes de nuestra ciudad estuvo en distintos lugares, cada uno la pasó de distinta forma pero todos sentimos lo mismo, cada vez que nos preguntan si sentimos miedo, y cómo no vamos a haber sentir miedo si estuvimos en una guerra. No sabíamos que iba a pasar, estaba en el servicio militar obligatorio, fui soldado en Punta Alta, dos meses de instrucción nos enseñaron todo lo militar, debíamos ser destinados a distintos barcos, cinco soldados de Junín fuimos al Porta aviones ARA “25 de Mayo”, el buque insignia de la armada, cuatro fueron al Crucero ARA “Gral. Belgrano”, los cuatro que murieron de Junín que los recordamos y los tenemos en nuestro corazón fueron, Ricardo Gorrieri que murió en Malvinas, Daniel Seitún, Miguel ángel Soriano y Alfredo Jurio, estuvimos juntos todos los meses previos al combate, imagínate lo que fue para nosotros cuando hundieron el Crucero. Andaba un submarino siguiéndonos para hundirnos, éramos 1500 personas ahí arriba, 220 metros de largo por 53 metros de ancho es una ciudad, acá hay un sobreviviente del Crucero Gral. Belgrano que es Adalberto Cepeda el único que volvió, fallecieron 323 soldados en el hundimiento y 632 en total.”
Continuó relatando: “En el portaaviones sí comía, no muy bien pero no me faltaba, y no pasábamos frío, me fui enterando que compañeros la han pasado muy mal no han comido por dos o tres días, tuvieron que matar alguna oveja y comerla cruda, hay varias tristes historias, con el tema de las donaciones, mandaron guantes, bufandas, chocolates, a Malvinas llegaba pero a un galpón se tenía que trasladar y eran grandes distancias, no podía ser trasladado por eso muchas cosas no llegaban. Muchos compañeros pasaron mucho frío, la ropa no era la adecuada, estaban mojados, algunos tuvieron que ser rescatados de las balsas, Cepeda después de mucho tiempo empezó a contar cosas, cuando vinimos de allá nadie podía hablar de Malvinas no se podía decir nada.”
Y cerró: “Cuando vinimos de allá, nadie nos daba trabajo, yo tenía trabajo acá, muchos vinieron mal y algunos llegaron a suicidarse, uno de los soldados llegó con un brazo amputado, le avisó a la madre que había llegado con un compañero que le faltaba un brazo y la madre le dijo que no vaya con ese muchacho a la casa, nunca llegó a la casa y se suicidó, hay muchas historias.”