Reclamos permanentes por la falta de mantenimiento de las calles y desmalezamiento de lotes, entre otras problemáticas que atraviesan en el sector.
“Venimos haciendo reclamos desde hace seis años, porque nos tienen olvidados. Vivimos la mayoría trabajadores que logramos comprarnos un terreno y hacernos una casa, pero atravesamos una desidia inimaginable. Es un estado calamitoso en el que está el barrio”.
Las palabras corresponden a una vecina, Graciela Barco. “Las calles son casi un pozo, porque se sale de uno y se mete en otro un auto que pasa”, señaló.
En este marco, contó que “se han limpiado algunas callecitas, pocas cuadras, hay dos que tienen mejorado, pero por mi casa hace cuatro años que no pasa una máquina, es calle Los Lirios. Tal vez éste sea el precio de quejarse, pero los que conocemos el trabajo de campo no podemos quedarnos callados porque es un barrio hermoso”.
“Tuve que hacer una demanda penal para que vinieran a inspeccionar y limpiar dos lotes desocupados. Nosotros hace 22 años que vivimos en el barrio Real y nunca antes estuvimos en este estado de abandono”, agregó la vecina.
Además, apuntó que “desde noviembre de 2015 no cortan las banquinas dentro del barrio, y el 6 de febrero del año pasado hicimos una reunión con funcionarios municipales, en la que prometieron nivelar, arreglar, limpiar, etc… pero lo único que hicieron fue acomodar un lote detrás de casa por esa demanda penal que había iniciado”.
LOS RECLAMOS
Graciela Barco también reflexionó: “Estos reclamos los hago en forma individual, porque no me gustó el cambio de la sociedad de fomento que se hizo entre gallos y medianoche. Se avisó por grupo de whatsapp y se hizo en un horario inapropiado en que la mayoría no podía concurrir”.
“En este caso, tenemos el problema de que el intendente Pablo Petrecca no quiere escuchar a los vecinos, nunca los oyó y no creo que tenga intenciones de hacerlo”, resaltó, y recordó: “Si se llama por una fiesta privada, te derivan a la policía, igual por un vendedor ambulante. Si es por desmalezamiento de lotes, no aparece nadie”.
“En el 2015 creí que un Intendente que andaba en bicicleta y repartía mates y globos amarillos iba a escuchar a los vecinos, pero lamentablemente me equivoqué”, concluyó Barco.



