Desde el lunes 6 hay paro por tiempo indeterminado en las salas barriales que afecta a los sectores más vulnerables. El análisis del médico Franco Tomasella.
Desde el lunes 6, los profesionales que desarrollan actividades en las unidades sanitarias de la ciudad y localidades del partido, dependientes de la Municipalidad de Junín, se encuentran cumpliendo un paro por tiempo indeterminado.
Vienen reclamando desde hace años una recategorización, y dos meses atrás iniciaron un plan de lucha con medidas de fuerza, que en nada logró arrancar una respuesta por parte del gobierno municipal que sigue ajeno al conflicto.
Franco Tomasella, médico de los CAPS y representante de ATE Junín, realizó una evaluación sobre la situación ante los micrófonos de SOMOS RADIO 105.3 FM. “Los profesionales de la salud estamos en una lucha desde hace muchos años, somos médicos, odontólogos, psicólogos, obstetras y psicopedagogas, que venimos reclamando al municipio una recategorización y un nuevo escalafón, con una jerarquización de la profesión”, señaló.
“Pedimos en reclamo con nuestra representación gremial ATE es que seamos jerarquizados, porque nuestro sueldo al ingreso es de 32 mil pesos, muy cercano a la línea de indigencia”, apuntó.
Tomasella explicó que “lo que buscamos es que se reconozca el trabajo que hacemos en las unidades sanitarias, la tarea cotidiana de garantizar el derecho a la salud de las personas, y no sólo brindar asistencia, sino también contención muchas veces, algo que no se ve. Nosotros trabajamos en forma cercana a la gente”.
En este reclamo, el profesional dijo que “se logró la recategorización de enfermeros y administrativos del sector salud, pero quedamos atrás el resto de los profesionales. Todos estamos en la misma categoría del escalafón”.
“Como hubo 28 renuncias en 6 años, uno se pregunta por qué sucede esto y los profesionales no quieren formar parte del área Salud del municipio. La respuesta está ahí” en la categorización y el salario que el gobierno municipal les paga a los profesionales, evaluó Tomasella.
LA DEMANDA
A los denominados CAPS asisten fundamentalmente vecinos de los barrios y que atraviesan una mayor situación de vulnerabilidad. Pero también hay otra atención: “La principal demanda en una salita es la vacunación, porque van personas con y sin obra social. También es importante la demanda social y la asistencia médica, porque hacemos lo que no se realiza en el Hospital como controles de salud, certificados de buena salud y aptitud psicofísica, llenado de libretas sanitarias y recetas para medicamentos. A la vez, funcionan muchos programas para garantizar derechos”, explicó Tomasella.
Hoy, desde hace quince días, las salas están casi cerradas, impidiendo que la gente pueda acceder a servicios básicos de la salud. Pero el gobierno de Petrecca sigue haciendo oídos sordos y sin dar soluciones.



