No se pidieron certificados de vacunación contra el Covid y no se respetó el aforo del 70%, a pesar de lo anunciado por el municipio.
A través de la secretaria de Gobierno, Agustina de Miguel, el municipio anunció la semana pasada la reapertura de los boliches nocturnos en Junín, para lo cual se aplicaría el protocolo provincial que regula espectáculos de hasta mil personas, con un aforo del 70%.
Además, los empresarios de la nocturnidad iban a exigir la constancia de vacunación contra el Covid –al menos una dosis- y por supuesto, se observaría el distanciamiento social y el uso de cubrebocas.
Sin embargo, anoche nada de esto aconteció. Los jóvenes desbordaron las confiterías que abrieron sus puertas, no se pidió el certificado de vacunación y tampoco se siguieron los protocolos sanitarios indicados, y todo sucedió sin ningún tipo de control municipal y por supuesto, sin explicaciones oficiales de ningún tipo.



