En julio, se conoció la decisión del gobierno nacional de adjudicar a empresas privadas rutas nacionales, entre las que se encuentran tramos de rutas 188 y 7, corredores estratégicos para Junín. Los beneficiados resultaron las empresas Mediterráneo y del Portuario Sur, que fueron adjudicados a la unión transitoria conformada por Creditech S.A. y Plantel S.A., y establecieron una tarifa base de peaje de $1.989,67 y de $1.256,03 respectivamente.
Las concesionarias asumen de este modo por 20 años la explotación, administración y conservación de cuatro corredores viales.
En este marco, en las últimas horas finalmente se produjo la posesión de las cabinas de peaje, que quedaron desiertas -los empleados fueron despedidos- y el paso de los vehículos liberado, en lo que hace a las estaciones ubicadas sobre Agustín Roca y Saforcada, en ambas rutas.
Ya había circulado la versión de que las nuevas concesionarias apuntarían a un sistema de telepeaje mediante pórticos eléctricos y cobro bancarizado, lo cual reduce la necesidad de trabajadores en el lugar.
Así es que alrededor de 45 personas quedaron sin empleo desde las últimas horas en lo que corresponde a la cabina de Agustín Roca, y un número no informado de trabajadores en Saforcada, sobre Ruta 7.
Las cabinas lucen abandonadas, el pase de vehículos sin control ni pago, y hay más de 50 personas de Junín que ahora son desocupados.


