Los vecinos del barrio Fortín VII no son los únicos preocupados por la inseguridad y los constantes robos. Se repiten a lo largo y ancho de la ciudad, sin respuestas.
Los vecinos del barrio Fortín VII (ubicado detrás de la cancha de Sarmiento, por avenida República, French, Arias y Gandini) no son los únicos preocupados por la inseguridad, los robos y la presencia de malhechores en forma constante. Esta es una postal que se repite por toda la ciudad, sin ningún tipo de respuesta por parte de las autoridades municipales.
En una plazoleta ubicada sobre calle Alleva, una cortada del Fortín VII, cada noche se repiten las “juntadas”. En las últimas noches, un vecino llegó de su trabajo y sufrió el robo de una caja de herramientas, valiosa e indispensable para su labor, tal como se pudo comprobar a través de cámaras de vecinos.
En estos casos, las promocionadas 500 cámaras de videovigilancia del municipio parecen no funcionar. Para el esclarecimiento de algún robo, siempre debe recurrirse a cámaras privadas, al menos para conocer las características del ladrón, que rara vez se encuentra.
MÁS ROBOS
En el marco de lo que están viviendo los juninenses, se encuentra un flagelo sin pausa: el robo de motos. En las últimas horas, se llevaron una Yamaha que estaba estacionada en un patio interno del complejo habitacional del barrio de la DGI, sobre calle Cte. Acha 165, a metros de su intersección con Roque Vázquez.
En este marco, también a través de cámaras de vecinos, se puede observar que dos sujetos llegan al lugar a bordo de una bicicleta, uno conduciendo y su cómplice sentado en el manubrio. Se bajaron en la playa de estacionamiento y de inmediato, logaron apoderarse de la moto.
Estos hechos se producen alrededor de las 2 de la madrugada, cuando la ciudad parece ser parte de “El Eternauta”: nadie por las calles, menos aún presencia policial.
EN UN COMERCIO CÉNTRICO
Pero no sólo hay robos en los barrios: tampoco se salva la zona céntrica.
En esta oportunidad, el local “El Reloj”, ubicado sobre avenida San Martín entre Roque Sáenz Peña y Rivadavia, fue el lugar elegido por delincuentes. Al parecer, habrían logrado ingresar a través de una puerta ubicada en la parte trasera.
Según pudieron comprobar los propietarios, los “visitantes” se apoderaron de una importante suma de dinero correspondiente a la recaudación.


