El delito no tiene fronteras en Junín. En las últimas horas, un solitario ladrón se apoderó de una bicicleta que estaba dentro de un gimnasio, ubicado en Rivadavia 29, frente al palacio municipal y plena zona céntrica.
No hay pausas en el delito por las calles juninenses, ni límites. Cualquier botín es bienvenido para la delincuencia que se maneja con total impunidad en la ciudad.
En las últimas horas, el delito fue frente a las narices del mismísimo palacio municipal: un ladrón solitario se apoderó de una bicicleta que estaba en el interior de un gimnasio, ubicado en Rivadavia 29. Casi enfrente de la puerta exclusiva que tiene el intendente (interino) para ingresar a su despacho.
Como siempre, el hecho logró ser visto gracias a una cámara de seguridad privada. Parece que ni por esa zona andan las promocionadas cámaras municipales, que según dicen los funcionarios, ya son como 500 por la ciudad. Según dicen.
A través de la secuencia que muestra el video, un hombre al parecer joven pasa por la vereda del gimnasio “Fittergym”, en Rivadavia 29. Mira hacia adentro, calcula… y se lleva sin mayores inconvenientes una bicicleta que se hallaba en el interior, cerca de la puerta.
Este hecho preocupa… porque fue a plena luz del día, en zona céntrica, frente a las narices de las autoridades municipales… pero en realidad, es una metodología que se repite a diario en todos los barrios juninenses: no hay moto ni bicicleta que esté a salvo. Y nadie se preocupa por revertir esta realidad que golpea.


