Alrededor de las 15.50 de hoy fue hallado sin vida, aparentmente, en la zona de quintas de la UP 49 el expolicía Horacio Buten, quien había sido condenado a 12 años de prisión. Había afrontado el juicio oral junto a otros policías imputados, dado que en enero de 2023 habían interceptado un taxi que transportaba plata de un delito de “cuento del tío” y se habrían quedado con ese dinero.
Buten se quitó la vida en la Urgencia IDAS 49, unidad de detención para personas con condena en la zona de Junín, Buenos Aires.
Las autoridades no han emitido detalles oficiales sobre las circunstancias del suicidio, por lo que se espera un informe policial y judicial en las próximas horas.
Buten fue cobdenado“a la pena de 12 años de prisión, 6 años de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos, inhabilitación absoluta por el mismo término de la pena privativa de la libertad y las costas de los procesos, “en razón de haber resultado coautor de los delitos de robo doblemente agravado por su comisión en lugar poblado y en banda y por tratarse los autores de integrantes de la fuerza policial; privación ilegítima de la libertad; falsificación ideológica de documento público reiterada en 3 oportunidades; y autor de los delitos de concusión agravada, reiterada en 3 oportunidades y amenazas, todo en concurso real, por hechos acaecidos en la localidad la ciudad de Junín de los que resultaran damnificados Marcelo Peralta, César Corredera, Ayrton González y la Administración Pública Provincial”.
Todo comenzó cuando un taxista fue enviado a un domicilio de la ciudad de General Arenales, donde le iban a entregar unas pertenencias que debía traer a Junín. Lo que desconocía el chofer, es que retiraría el producto de un ilícito cometido con la modalidad del “cuento del tío”, mediante engaños a las víctimas.
Mientras el conductor regresaba a Junín por la Ruta Provincial 65, en Arenales el delito ya se había descubierto. Las autoridades locales decidieron realizar un ‘operativo cerrojo’ para dar con el vehículo en cuestión.
En el camino, el taxista fue detenido por tres policías, se apoderaron de los bienes, lo amenazaron y lo obligaron a declarar con argumentos “armados”.
Luego, producto de la investigación, se comprobó que los efectivos no formaban parte del operativo y se habrían quedado con los objetos de valor tales como joyas y dinero.
La investigación prosiguió, finalmente el taxista fue acusado de falso testimonio, se quebró en la fiscalía y contó la verdad de los hechos.
En septiembre de 2023, hubo allanamientos en Junín y mientras se estaban por llevar a cabo, uno de los imputados que participaba de un asado subió un comentario en las redes sociales: “Golpeen, no rompan la puerta”.
Mostrando que sabía de la situación, pero no creía que quedaría detenido junto a sus compinches.
En aquel entonces, desde la Justicia reconocieron que por la gravedad de los delitos: “robo calificado en poblado y en banda, falsedad ideológica (porque habrían llegado a fraguar un acta de procedimiento) y amenazas coactivas”, no les quedaba más que soltarles la mano por parte de la cúpula policial, lo mismo hizo parte de la dirigencia política.


