Apenas 85 millones de pesos cuestan la vivienda, que se perderán en un presupuesto anual de más de 60 mil millones de pesos para el año próximo. Pero prefirió desprenderse de una propiedad de todos los juninenses.
Finalmente, en subasta pública, el intendente Pablo Petrecca logró su cometido. Después de años de haber estado usurpada, la Casa de Junín en La Plata fue vendida y de este modo, el municipio se desprendió de un bien de todos los juninenses por apenas 85 millones de pesos, una suma insignificante para el presupuesto anual que tendrá en 2026, que superará los 60 mil millones.
En su momento, la recuperación de la propiedad tras un largo proceso judicial -había sido por muchos años usurpada- fue motivo de festejos por parte de funcionarios municipales, que hasta se animaron a adelantar su futuro: una casa para que los juninenses que viajan por tratamientos médicos a la capital provincial tuvieran un lugar donde hospedarse.
Pero pasaron “cosas”, y finalmente el empático gobierno municipal se decidió a casi regalar este bien de todos los juninenses, por una suma irrisoria que se disolverá como agua en el presupuesto municipal y nadie conocerá a ciencia cierta su destino.
Por lo pronto, la histórica casa ubicada en calle 17, entre 67 y 68, que alojó a varias generaciones de jóvenes juninenses que cursaron sus estudios universitarios en La Plata, ya forma parte del recuerdo.


